Hay un excelente programa, Para qué nos invitan Episodio 2 - Epistemología y marxismo según Rolando García donde aciertan en plantear, en cierto momento de la explicación, que nos inundan de teorías pseudoscientificas.
Nos achacan planteos al marxismo cayendo constantemente en la falacia del hombre de paja y encima se dan el lujo de simultáneamente promover el pensamiento mágico. Hay una profunda necesidad de la ciencia y de que esta sea accedida por las mayorías, algo que ocurre cada vez menos, como bien puedo dar cuenta como educador y para lo que me respaldan también las estadísticas educativas.
Creo que el fenómeno de Milei presidente no podría explicarse sin ello, e incluso ya lo planteé con Macri en 2015, no se trata de un fenómeno novedoso sino de una profundización de algo que es previo a las redes sociales y que en nuestro país lleva cuatro décadas como poco, palanqueado fuertemente desde las reformas educativas de 1995 y 1996. Hay una destrucción de la educación pública y una degradación educativa general en la población, aunque los gobiernos liberales lo intentan dibujar. Permítanme referirme a Kicillof como liberal pues lo es en cuanto a su vertiente más progresista y de hecho lo acaba de publicar en su libro. Llaryora aquí en Córdoba es otro ejemplo, en general hay un consenso liberal que no se interrumpió durante el kirchnerismo salvo en lo discursivo. La hegemonía liberal es fundacional de la Argentina con aquella Constitución liberal de 1853 y sobre esa base parte el mito hegemónico. Una historia reduccionista contada por mitómanos como Mitre que conecta con los delirios de Milei.
Todo esto no resiste un mínimo análisis serio, pero aquí viene precisamente el problema. ¿Quiénes tienen esa capacidad de análisis en estos tiempos de manipulación algorítmica constante? Análisis que debe en algún punto sustentarse en datos ¿Cuáles datos si los manipula un gobierno de forma dictatorial y sin fundamento científico?
Hoy Milei dice cualquier cosa y muchos no se dan cuenta porque no tienen las herramientas conceptuales y metodológicas para hacerlo. Muchos se dan cuenta por su contacto estrecho con la realidad, por sufrirlo en carne propia, visceralmente.
Hoy lo que se planteó como falsa dicotomía entre lo artístico, lo cultural por un lado y lo científico, lo educativo por otro está estrechamente ligado por la realidad del ajuste. Bienvenido sea esto último porque ayuda a saldar enfrentamientos y atenuar sesgos ideológicos que nos dividen hace mucho tiempo innecesariamente. Nos ayuda a encontrar una salida con todos, nos muestra que la salida es con casi todos y no con una minoría privilegiada.
La mística, que la parte de la izquierda acostumbrada a ser furgón de cola de partidos patronales nos achaca, surge de allí. No de abrirle la puerta al pensamiento mágico y la pseudo ciencia, menos de chuparle las medias a los partidos mayoritarios contra el "mal mayor" al cual le armaron listas y votaron leyes.
Es hora de tomar la iniciativa, hay una juventud futura que se anima frente a una juventud actual que se resigna pidiendo pista y apoyándose en referentes trotskistas, mal que les pese. Y una parte de la sociedad cada vez más importante los observa con otra perspectiva, porque demostraron ser los únicos que no transan con la mugre política que nos viene gobernando.
Hoy pide propuestas, pide un plan, quiere escucharlos decir qué van a hacer si los votan y les toca gobernar. No significa que vaya a ganar una elección, significa que por primera vez la sociedad ha posado su atención sobre el FITU o al menos algunos referentes como Myriam Bregman.
Lo vengo pronosticando de antes de la pandemia, porque es el único espacio político que nunca transa ni chorea y que está junto a los trabajadores.
Esto no es poco, por más que Altamira lo desprecie. Hoy el Polo Obrero se ganó un respeto como organización pese a todos los intentos de este gobierno por criminalizarlo. Se recuperan sindicatos. Todo esto sin la persistencia del FIT no sería posible. Por eso buscan tentarlo con acuerdos por arriba, entre dirigentes. Quieren dejarlo pegado a una nueva versión del Frente de Todos para después allanarle el camino a su candidato populista de turno.
Esto hay que explicar a todo mundo porque es vital que los argentinos entendamos la trampa de peronistas, radicales, etc quienes quieren sumar a Myriam Bregman a un frente antifascista o democrático. Están como siempre cuidando sus puestitos, sus choreos, y si uno pide esa unidad pide legitimar el choreo. Hoy el FITU es también una herramienta política para enfrentar ese choreo. Como partida para que se sumen los millones sin conciencia de clase pero con el desafío de ir formando esa conciencia de clase en ellos, algo que ya está ocurriendo en menor medida.
Que no nos arrebate la impaciencia, sin pausa pero sin prisa, que lo que apremia sea resolver las necesidades básicas y no acelerar un proceso que demanda su tiempo y depende de otros factores donde también es necesario actuar, tal como el que planteé al principio.
Comentarios
Publicar un comentario