Comparto mi comentario sobre el programa Para qué nos invitan Episodio 2 - Epistemología y marxismo según Rolando García.
Celebro esta propuesta porque veo con desazón cómo derivó el constructivismo en un progresismo berreta alejado de la ciencia que hoy padecemos especialmente en educación.
No va más eso de basarse en puras citas y manipularlas para que digan lo que quiero. Ejemplo típico: el gobierno provincial de Córdoba, que lleva décadas haciéndolo para justificar la destrucción de la educación pública desde los noventa.
No va más eso de estudiar ciencias sociales porque soy mala/o en matemáticas cuando la metodología de los estudios científicos requiere comprender los modelos probabilísticos y cómo interpretar los resultados obtenidos.
Por ejemplo, aquí en Córdoba el gremio docente UEPC realizó un "estudio" sobre los docentes que lo presentan como una "radiografía" actual de la "realidad docente". En ella llegan a decir que "docente taxi es un mito" porque según sus datos la mayoría no tiene tres escuelas o más, algo que no se condice con nuestra realidad. Cuando me tomo el trabajo de revisar los datos, lo primero que hago es ver cómo obtuvieron la muestra. Se supone que la muestra debe ser representativa, no estar sesgada, de lo contrario lo inferido estadísticamente no es válido. El 21% de los encuestados son directivos, y sin entrar en detalle de cómo eligieron a los participantes (que deja mucho que desear) ya hay un sesgo muy grande porque los directivos están sobre representados en la muestra. Claramente no es válida y es un ejemplo sencillo de la importancia metodológica de conceptos básicos en estadística y probabilidad que todos deberíamos aprender para referirnos a cualquier estudio que se digne de ser científico.
Por otro lado, señalo la importancia de los estudios científicos en ciencias sociales para obtener datos reales y más confiables sobre los cuales basar luego los análisis e interpretaciones. En vez de dedicarse a realizar citas de citas de citas y así ad infinitum, nos resulta más útil que brinden directamente el acceso a esos datos para que podamos verlos mientras leemos su análisis y sus citas.
Lo mejor que le viene sucediendo a las ciencias sociales es la revisión de estudios donde se encontraron desde malas prácticas hasta malas interpretaciones de resultados o análisis tendenciosos. Era vital pasar un filtro técnico porque en un mundo atravesado por una lógica capitalista que empuja a los investigadores a publicar compulsivamente era obvio que iba a pasar esto. Hay hasta revistas pseudoscientificas que publican cualquier cosa si les pagas lo que piden. Tamayo ha realizado un documental excelente dónde lo muestra paso a paso. Esto ayuda a separar la paja del trigo.
No es que la ciencia no sea fiable, el problema es un sistema podrido como el capitalista que manipula la ciencia a su favor, que busca publicaciones científicas falsas para productos cuando menos polémicos como el glifosato o peor el teflón (por nombrar solo dos ejemplos famosos) y fíjense que no es en el campo de las ciencias sociales. Si en estos campos más mesurables ocurre esto, no es difícil imaginar lo que ocurre sin controles y sin el profesionalismo adecuado en un ámbito mucho más complejo como el social.
Pero tampoco puede ser que las observaciones epistemológicas, las visiones o cosmogonías cuando no la ideología impida que consideremos necesarios los estudios de campo, sino más bien planificar cuidadosamente y ser concientes de las limitaciones en que cualquier estudio científico incurre en este ámbito.
Después de todo, la ciencia no busca verdades como certezas sino mejores aproximaciones a lo que sin ella podemos abordar en nuestra realidad. Sin las ciencias somos más vulnerables no solo ante nuestros propios sesgos o los ajenos sino ante todas las desviaciones ideológicas, dogmáticas o de pensamiento mágico que hoy abundan y muestran un crecimiento alarmante.
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